Por Marina Vergara 18-03-2023
“¡Lo que le pase a la tierra también nos pasará!” la ola de
calor a la que sobrevivimos como consecuencia de años consecutivos de sequias, desmontes e incendios feroces,
nos pasó la cuenta, inevitablemente sufrimos
temperaturas extremas que no se
compararan con las venideras.
En Europa, la ola de calor provocó al menos 15.000 muertes
en 2022 según datos por la Organización Mundial de la Salud.
¿Y en Argentina? ¿A Cuantos mato el calor? ¿De que modo
murieron? ¿Fueron declaradas como víctimas climáticas?
Hace meses seguidos estamos afectados por la ola de calor, y
si no fuera poco afrontar estas temperaturas, los persistentes cortes de luz y
pérdida de cosecha por la sequía y la suba de los precios de los alimentos
degradan en profundidad nuestra calidad de vida.
El agua, tan necesaria para la vida, como los océanos son
los grandes disipadores del calor en el planeta entero, absorben el 90% el
exceso de calor causado por el cambio climático, pero cuando se recalientan
también son causantes de catástrofes como el ciclón Freddy que azotó África
austral dejando 400 fallecidxs.
La especialista Roxy Mathew Koll, del Instituto de
Meteorología Tropical de la India, aseguró que la tormenta surgió a fines de
febrero en las costas de Australia, recorrió unos 8.000 kilómetros durante más
de 35 días y azotó dos veces a Madagascar, Mozambique y Malaui. Solo en este
último país provocó 326 muertes.
Según datos del Departamento malauí de Desastres Naturales,
se contabilizan además 88.313 personas desplazadas como refugiadxs
ambientales y al menos 707 heridos a causa del azote del ciclón
Freddy.
Este caso es uno de los emergentes, que demuestra las graves
consecuencias para con la civilización en este sistema económico-ambiental de
obsoleto desarrollo colonial.
Un sistema económico-ambiental que encima de poner en riesgo la vida de la
civilización humana está cada vez mas quebrado
como lo marca la crisis del Credit Suisse y Silicon Valley Bank, que
pone también toda nuestra atención allí.
Y entonces... con
toda esta información ¿Cómo construimos sentidos políticos y colectivos?
Sabemos que hay una clase política, empresarial y mediática
envuelta en una ceguera humanística y ambiental que solo mira los territorios
biodiversos desde una mirada mercantilista, economicista y eldoradista
prístina.
Pero debemos construir una o varias alternativas, desde un
proceso del pensamiento comunitario y
que nos incomode. La esfera de lo individual no existe en una sociedad
interconectada, será solo de manera colectiva y estratégica.
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